
No creí jamas que iba a verte así, desnuda y parada frente a mí, si hace solo minutos venias a mi encuentro enfundada en un tailleur oscuro, habías bajado de un taxi en avenida Maipu, yo te miraba y pensaba: Dios no puede ser que tan hermosa criatura venga a mi encuentro, pero es así, y ahora estas aquí, te abrazo y siento tu piel suave y tu cuerpo tibio, mi boca busca la tuya y tus labios son la fuente donde quiero abrevar el resto de mis días, y tus pechos voluptuosos, jóvenes y firmes forman el valle donde quiero dormir hasta el último día, siento esa inconmensurable mezcla de amor y deseo que lleva sangre a mis genitales y me hincho de pasión de ganas de poseerte como ya lo he hecho, como volveré a hacerlo cada vez que me lo pidas, cada vez que lo desees. Te tomo en mis brazos y te deposito en la cama, te observo y me preguntas: ¿Que miras? No, no te miro, te adoro como los incas adoraban al sol que nos da vida en la tierra, así tu amor y tu sexo me dan vida... Basta de palabras, beso tus labios, bajo por tus pechos, tu vientre tenso, te oigo gemir... no me detengo sino hasta llegar a los rosados labios que beso con fruición, mientras alzas tus rodillas y tus muslos presionan mis sienes en estertores de placer, ¡cielos! no aguanto más tengo que poseerte y lo hago, te tomo y tus piernas están en mis hombros, para sentir que estoy profundamente dentro tuyo y te lleno de halago y besos y quisiera tener otras manos para poder acariciarte más y seguir besándote eternamente, te giro y pones tus rodillas en la cama y tu vulva se ofrece generosa y se ve el botón de tu ano, te tomo por detrás, embistiendo feroz contra tu vagina, gimes de pasión, pero no tengo piedad, ida y vuelta en un infierno de sexo, sudor, gemidos, besos... aprieto tus pechos que cuelgan portentosos y pellizco suavemente tus pezones, gritas (más, más) y de repente me anuncias: me voy, me voy, y entre gemidos y temblores me anuncias tu orgasmo y yo descargo las mieles de nuestra relación a lo largo de tu espalda en una, dos y tres eyaculaciones y toco el cielo... y bajo lenta, muy lentamente... caemos sobre las sabanas abrazados y te beso, como pense que siempre iba a besarte... pues nunca pense que seria tan tonto como para perderte... Mi amor... te extraño
1 comentario:
Muy bueno... espero nuevos.
Slds.
Publicar un comentario