sábado, 1 de marzo de 2008

El encuentro


La cita era en un bar, era la primera vez que nos íbamos a ver en persona, decidimos juntarnos ahí después de habernos conocido chateando, de nosotros solo sabemos unas pocas cosas y apenas por una foto sabemos como son nuestros rostros, llego al bar unos minutos antes que vos y elijo una mesa apartada, tranquila para que podamos estar hablando sin interrupciones, cuando llegas te veo de arriba abajo, recorro con mi mirada ese cuerpo hermoso que tenés, estabas vestida con una camisa negra, bastante ajustada y con varios botones desabrochados, los que dejaban exhibir esos hermosas pechos que tenés, se veía como el corpiño que llevabas los juntaba y los hacia resaltar mas aun, también estabas con una pollerita, de color negro también bien calzada a la cintura pero bien floja en la parte baja, que te llegaba un poco mas arriba de la cintura, también supe cuando te vi que llevabas una tanguita blanca, muy chiquita, porque cuando pasaste delante mío me diste la espalda y esta sobresalía por arriba de tu pollera, te sentás frente mío pero es como que no existiera un lenguaje entre nosotros, no salian palabras, porque apenas te sentaste tuve la necesidad de sentirte, de acariciarte, reflejabas en esa cara angelical e inocente una lujuria descontrolada que estaba a punto de estallar, parecía que sentías algo también, porque me mirabas, me recorrías de arriba abajo con tus ojos sin decir nada, fue en ese momento que hice que te sentaras al lado mío, y apenas lo hiciste mi mano se deslizo rápidamente hacia tu rodilla, fue cuando soltaste una sonrisa picara, la cual se podía llegar a traducir de muchas maneras, mientras mi mano recorría tu rodilla y tu pierna conversamos un rato, unos diez minutos, de nuestras vidas, de lo que hacíamos, hasta que empezamos a hablar de nuestras fantasías, de las locuras que teníamos cada uno en su cabeza y que tenia ganas de cumplir, fue cuando disimuladamente nuestras respiraciones comenzaban a cambiar, cuando la temperatura de nuestros cuerpos se elevaba muy lentamente, cuando mi manos recorriendo tu pierna subía cada vez mas metiéndose debajo de tu pollera y tu mano comenzaba a recorrer la mía, fue ahí que se produjo un silencio y repentinamente comenzamos a besarnos, fue realmente algo salvaje, desesperado, como si jamás hubiésemos besado a alguien, nuestras lenguas jugaban alocadamente, recorriéndonos nuestros cuellos, una de mis manos se paseaba por entre tus pechos, tus manos me acariciaban la entrepierna, donde sentías que cada vez se ponía mas duro, y lo acariciabas con placer, mientras mi mano debajo de tu pollera llegaba hasta rozarte la tanguita, que ya se sentía muy húmeda, la excitación ya nos estaba desbordando a los dos, así que te propuse salir de ese lugar para estar mas tranquilos.
Subimos a un taxi y mientras estábamos viajando al hotel seguimos jugando arriba del taxi, disfrutándonos, mis dedos comenzaron a deslizarse debajo de tu tanguita, y comencé a jugar con ellos en tu clítoris, comenzabas a moverte y a gemir despacio de placer, mientras me desabrochabas el pantalón y bajabas un poco el cierre para poder sentir mi erección por completo, primero acariciándola sobre el bóxer, y después metiendo la mando dentro de el para agarrarla con toda tu mano y poder disfrutarla de esa manera, mientras con mis dedos comenzaba a penetrarte y a jugar dentro tuyo.
Mi lengua comenzó a recorrerte el cuello, jugando con tu oreja, recorriendo tu cuello hasta llegar al principio de tu espalda, y jugando con mi lengua en tu nuca, en eso me la sacas de debajo de mi bóxer, y bajas tu cabeza hasta tocarla con la punta de tu lengua, la empezaste a lamer muy sutilmente, disfrutándola, dándole besos poniendo los labios bien suaves, lo cual yo voy disfrutando con mucho placer, es increíble sentir tus labios jugando, vas metiéndolo de a poco dentro de tu boca,, metiéndolo y sacándolo, jugando como una nena con un chupetín, cada vez lo vas metiendo mas y mas dentro de tu boca, hasta que no da mas, hasta que siento que tu garganta roza con la cabeza seguís haciéndolo, sacándolo completamente de tu boca, y metiéndolo otra vez hasta el fondo, hasta que sentís que no te entra mas, y estoy muriendo, siento que voy a terminar, mis manos te agarran fuerte, y es ahí cuando paras, y me decís que preferís esperar a hacerme explotar.
En eso llegamos al hotel, entramos a la habitación y lo primero que haces es pasar al baño, me decís mientras que me vaya poniendo cómodo, así que mientras te esperaba comencé a desvestirme, me saque todo menos el bóxer y me tire en la cama a esperarte. En cuanto saliste quede deslumbrado, apareciste solo con el corpiño que había demostrado tanto, y esa tanguita que lleno mi cabeza de ratones, te acercas a mi te arrodillas al lado mío, me agarras de la nuca y me empiezas a besar, de a poco me voy incorporando, te agarro y te doy vuelta y te tiro en la cama, y empiezo a recorrerte con mi lengua y mis labios, empiezo por la frente, la boca, la pera, recorro tu cuello, empiezo muy suavemente a bajar por tus pechos, aprisionados por ese corpiño, así que paso mis manos por tu espalda y lo desabrocho y comienzo a sacártelo, suavemente, a medida de que van quedando a la luz tus pezones, muy parados y duros de placer, mientras con una mano termino de sacarte el corpiño con la otra comienzo a jugar con uno de ellos, a acariciarlo y a apretarlo, y voy sintiendo como se pone mas duro, así que lo aprieto con un poco mas de fuerza, tiras tu cabeza para atrás, disfrutando todo esto, así que me acerco y lo toco solo con la punta de mi lengua, lo empiezo a recorrer por el costado, y a mover mi lengua de arriba para abajo moviéndote el pezón, mientras con la otra mano comienzo a recorrerte la cintura, mis labios envuelven ahora tu pezón, y empiezan a apretarlo y a succionarlo, pasándole la lengua, chupándolo y mordisqueándolo con mucho cuidado de darte placer y no dolor, mi otra mano ya paso tu cintura y comienza a colocarse en debajo de tu tanga desde un costado empieza a recorrerte, pasa por tu panza y empieza a bajar hasta casi llegar a tu clítoris, donde solo amago a acercarme, en eso empiezo a lamerte mas para abajo, bajando por tu abdomen, llegando a tu ombligo, lamiéndolo y jugando con el, yo ya me coloque entre tus piernas, y con mi lengua sigo bajando, hasta llegar a tu entrepierna, la recorro por arriba de tu tanga, pasando de una pierna a otra, lamiéndotelas desde la entrepierna hasta la rodilla, mientras con mis manos comienzo a sacarte la tanguita, bajándola hasta tus pies, te miro y me das una sonrisa, me muestras que va todo muy bien y que vas disfrutando de cada momento que estamos pasando, en eso empiezo nuevamente desde tu rodilla a subir con mi lengua, hasta ponerme frente a tu clítoris, el cual empiezo a rozar con la punta de la lengua, cada vez que lo rozo te miro, y veo como te movés y un escalofrío de placer recorre todo tu cuerpo, así que de repente meto toda mi lengua en el, y empiezo a lamerlo, a disfrutarlo, a succionarlo e intentar de metérmelo todo en la boca, cada vez tus gemidos son mas placenteros, mas fuertes, mas duraderos, tu respiración se empieza a acelerar, una de tus manos me agarra de los pelos y me la aprietas contra tu clítoris, querés que te lama mas fuerte, querés sentir mas placer con mi lengua, así que comienzo a lamerte mas desesperadamente, y así sigo durante varios minutos, hasta el momento que siento que estas por llegar, y es ahí cuando dos de mis dedos se deslizan dentro tuyo, moviéndose a gran velocidad mientras mi lengua sigue jugando con tu clítoris, es indescriptible la forma en la que te hizo llegar esta forma de hacerlo, el sentir que al estar casi por terminar que se introduzca algo tan rápido dentro tuyo, y es así como terminas gimiendo y acabando como pocas veces lo habías hecho. Unos segundos después de esto me haces subir y una vez que estoy acostado arriba tuyo me das vuelta y bajas directamente hasta mi pene, que esta totalmente erecto al haberte escuchado terminar de esa manera, lo introducís entero dentro de tu boca, te lo sacas y lo recorres desde la cabeza hasta los testículos con tu lengua, succionas mis testículos metiéndote uno completo en la boca y chupándolos como a un caramelo, y volvés a chupármela desesperadamente.
Entonces me agarras me miras a los ojos y me decís que en ese momento quieres hacerme acabar, sentirme toda dentro de tu boca, así que me agarras el pene de nuevo y empiezas a pasarle la lengua desde la cabeza, bajas por el tronco, y empiezas a lamerme los testículos, recorriéndolos a ambos y chupándolos, subiendo nuevamente por el tronco hasta llegar a la cabeza, donde empiezas a pasarle la lengua por el prepucio, con bastante velocidad, y a meterte solo la cabeza de mi pene en tu boca mientras que con una mano me acaricias los testículos, y después empiezas a masturbarme, teniendo siempre la cabeza dentro de tu boca, te la sacas, y me la agarras por adelante y empiezas a lamerla con toda tu lengua, como si fuese un helado a punto de chorrearse, lamiéndola desde la base hasta la cabeza, una y otra vez, realmente me encanta que me hagas esto, en un par de ocasiones intente reincorporarme para poder hacerte algo, pero me ponías una mano sobre el pecho y hacías que me acostara otra vez, la seguías metiendo en la boca, chupándola de una manera hermosa, suave, placentera, cada vez se introducía un poco mas en tu boca, hasta que en un momento sentía como con la punta de la cabeza rozaba tu garganta, ya la tenias toda adentro, la metías y la sacabas por completo de tu boca, una y otra vez, la excitación que había en mi ya era incontrolable, necesitaba terminar, sacar esa lujuria que tenia adentro que me hiciste agarrar al estarme haciendo sexo oral de esa manera. Durante varios minutos seguís chapándomela así, disfrutándola, pero en un momento paras, y me pedís que me siente en el borde de la cama, pones un almohadón en el piso, te arrodillas y me haces separar las piernas, entonces empiezas de nuevo a pasarme toda tu lengua y a chupármela, pero esta vez mas desesperadamente, era como si fuese la ultima vez que fueras a chupar una, la lamías, le pasabas los dedos por la cabeza, la estirabas y succionabas mis testículos, y te la volvías a meter en la boca, yo ya estaba por acabar, mi respiración te hizo dar cuenta de eso, además de que estire un poco mis brazos para atrás, como para recostarme, pero solo me incline un poco, así que durante solo unos segundos seguís chapándomela, y de repente empiezas a masturbarme, muy rápido y poner tu boca abierta, con la lengua afuera dejándola a esta debajo de la cabeza de mi pene, se notaba que querías que te termine ahí, así que seguiste hasta que empecé a acabar, el primer chorro de mi semen fue directamente adentro de tu boca, desparramándose por toda tu lengua, seguís masturbándome para sacarme todo mi esperma, toda esa acumulación que tenia por la excitación que me acababas de dar, mi semen empieza a chorrear por la comisura de tus labios y a caer entre tus pechos, el cual con una de tus manos lo refriegas por ellos, desparramándolo por todos lados, y seguís lamiéndome el pene, chapándolo, disfrutando el poder sacar todo de dentro de mí, que no quede una sola gota, te lo llevas a la boca y lo apretás con los labios, tirando para afuera para que no quede una sola gota sin salir, que sea absolutamente todo tuyo.
Al terminar con todo esto nos recostamos en la cama, te pones al lado mío y apoyas tu cabeza en mi pecho, yo empiezo a acariciarte la espalda, me decís que te había encantado todo esto, que jamás lo habías disfrutado tanto, y nos quedamos así acostados unos minutos. Te levantas y vas al baño, prendes la ducha y me llamas para que vaya, entre al baño, ya estabas en la ducha, el agua ya corría sobre tu cuerpo y era impresionante ver como recorría todo tu cuerpo, metiéndose en cada rincón, yo entro, agarro el jabón y empiezo a enjabonarte la espalda, recorriéndola desde la nuca hasta la zona mas baja, pasando mis manos por tu cintura, acariciándote el vientre y comenzando a recorrer tus pechos, mientras das vuelta la cara y nos envolvemos en un beso interminable, pasas tus manos por atrás mío y las apoyas sobre mi cola, y la apretás fuerte tirándome contra vos, uno de mis brazos te esta rodeando, pasando el antebrazo por uno de tus pechos y agarrando con la mano el otro, y mi otra mano comienza a deslizarse por tu vientre bajando hasta llegar a tu sexo, el cual empiezo a acariciar muy suavemente, estamos muy pegados el uno contra el otro, como si estuviésemos fundidos y disfrutamos muchísimo de esta manera de estar, acariciándonos, disfrutando nuestros cuerpos en todo su esplendor. Sigo acariciándote, recorriendo todo tu cuerpo con míos manos, y besándote el cuello mientras tanto, tomas una de mis manos y la entrelazas con una de las tuyas y las llevas directamente a tu vagina, y empiezas a hacer que entre los dos te masturbemos, así que empezamos juntos con dos de mis dedos, y dos de los tuyos a recorrer tu clítoris, a girar alrededor de el y a apretarlo, a moverlo de un lado a otro, suave, mas rápido, suave otra vez, hasta que separas nuestras manos y llevas la mía mas abajo, y haces que dos dedos míos se introduzcan dentro tuyo y me empujas la mano lo mas profundo que puedan llegar, y mientras posas tus dedos sobre tu clítoris y empiezas a masturbarte, seguimos así un buen rato, yo jugando con mis dedos dentro tuyo, y masturbándote, esto empezó a excitarme mucho y empecé a tener una erección nuevamente la que se incrementaba lentamente, y comenzaba a recorrer tus piernas, hasta llegar a estar en una erección total, la que estaba entre tus piernas, y sentías como rozaba todo tu sexo, esto te hizo descontrolarte un poco mas, y comenzaste a masturbarte mas fuerte, intente que nos separáramos, para hacer algo mas en la ducha, pero me dijiste que querías llegar así, que era algo diferente y que lo estas disfrutando mucho, así que seguimos hasta que pudiste acabar. Terminamos de bañarnos después de esto, y mi erección seguí, no la podía bajar, me habías echo entrar en calor, así que nos fuimos a la cama otra vez, pero fuiste a tu mochila, y trajiste algo en tus manos, la verdad no sabia que era, me miras y me decís que querés que yo te haga mi postre, mi golosina, y que me empalague con vos, así que me das lo que tenias en la mano, y era un frasco de miel y una soga, por lo que veía ya te venias preparada para poder cumplir una de tus fantasías. Te acostas en la cama, y estiras los brazos, poniéndote ya en una posición precisa para que te empiece a atar, te tiraste en la cama, bien en el centro, con los brazos tirados para atrás, entonces yo comienzo a atarte, sin apretar demasiado los nudos para no lastimarte las manos. Después de terminar de atarte agarro un pañuelo que traías porque se me ocurrió también vendarte los ojos, así que empiezo a vendarte, lo cual parece que te encanta también, agarro el frasco de miel, meto un dedo adentro que se llene de miel, y lo pongo bastante arriba sobre todo tu pecho desnudo, y empiezo a chorrearte con ella, intentando hacer puntería en tus pezones, pero igualmente se desparrama por todos tus pechos, dejo el frasco a un costado me acerco y empiezo a lamerte la miel, a chuparte toda, dejando tu pecho lleno de ella, y lo que quedaba de miel en mis dedos empiezo a pasártelo muy suave por los labios, abrís la boca y te llevas los dedos adentro de ellos y empiezas a chuparlos, a lamerlos, para sacar todo ese sabor dulce que tenían. Después de lamerte y sacarte la mayor cantidad de miel posible de tu pecho, vuelvo a embadurnarme todo los dedos con miel, pero esta vez voy directo a tu vagina, y empiezo a desparramarte la miel por ahí, por tus piernas, por tu pelvis, dejándote bien enchastrada para yo poder disfrutar y sacarte toda esa miel con mi lengua, así que empiezo muy suavemente por una de tus piernas, llegando a tu pelvis, y pasando a la otra pierna, así varias veces, para calentarte, y recién después de un rato comienzo a lamerte la vagina, que esta pegajosa, pero muy rica, muy dulce, tengo todos los labios y la nariz con olor a miel, por tenerlos pegados a tu cuerpo mientras te lamía. Después de sacarte toda la miel que tenias, me arrodillo al lado de tu cara y pongo mi miembro erecto sobre tus labios, abrís la boca y te lo querés llevar adentro de ella, pero te paro, y dejo que solamente tengas los labios apoyados en el, así que agarro el frasco de miel, y dejo caer un poco de miel sobre mi pene, que empieza a chorrear por los costados y a caer en tus labios, y en ese momento abrís un poco la boca y empiezas a recorrerla con la lengua, de un lado a otro, moviendo la cabeza para los costados, para poder ir desde la base de ella hasta la cabeza sin dejar un solo rincón sin lamer, y después de recorrerla varias veces recién ahí te la llevas a la boca, y la succionas un par de veces, hasta que la saco, y me decís que no sea malo, que estabas disfrutando de ese dulce chupetín. Pero en ese momento me voy hasta tus piernas y te hago juntarlas y te las levanto, así juntitas, dejando a la vista todo tu sexo y tu colita, y nuevamente vuelvo a lamerte de miel toda la zona, pasando toda mi lengua tanto por tu cola como por tu clítoris, dejándote todo lleno de miel desparramada con mi lengua. Es en ese momento, en el que te tenia así con las piernas levantadas que me volví como un loco, y lleve mi miembro directamente hasta tu vagina, y así todo pegajoso como estábamos comencé a penetrarte. Primero te deje con las piernas juntas, moviéndome muy suavemente, estabas gimiendo bastante, toda esta idea de la miel, y las ataduras, mas la ocurrencia que tuve de vendarte te había excitado muchísimo, y estabas muy descontrolada, y eso sumado a lo pegajoso de la situación hacían de este un momento único. Después de estar por un buen rato en esta posición separo tus piernas y pongo una en cada uno de mis hombros y en ese momento mis movimientos suaves comienzan a desaparecer paulatinamente, y mi cuerpo sale de dentro tuyo y se deja caer cada vez con mas fuerza, sentía que mi miembro cada vez estaba un poco mas dentro tuyo, disfrutándote y disfrutando la sensación de que cada vez que mi cuerpo se separaba estábamos como pegados, por la miel que teníamos encima. Durante un buen rato estuvimos en esa posición hasta que me empezaste a pedir por favor que te desate, que te querías poner en 4 patas, que querías sentirme adentro tuyo de esa manera, así que comienzo a desatarte, pero apenas te libero una mano, muy velozmente te desatas la otra y te das vuelta, sosteniendo con tus rodillas, pero apoyando todo tu pecho y tu cabeza en la almohada, con los brazos a un costado. Me pongo detrás tuyo y te tomo de las caderas con una mano, con otra tomo mi miembro y te lo introduzco dentro de tu vagina, pero solo la punta, pongo la mano en tu cadera, y empiezo a moverme muy lentamente, penetrándote solo con la cabeza de mi pene, pero en un momento la saco casi por completo y vuelvo a introducirla pero esta vez de golpe hasta sentir que mis testículos golpeaban contra vos. seguí moviéndome de esa manera un buen rato mientras con una de mis manos te rodeo y comienzo a masturbarte, a acariciarte todo el clítoris así te daba un doble placer, moviéndome muy rápidamente, golpeando mi pene muy fuerte dentro tuyo, pero necesitabas sentir mas, así que empezaste a moverte también, estabas completamente excitada, tu cuerpo transpiraba por el calor que generaba tanto placer, en el momento que empezaste a moverte , yo me quede quieto y solo te acompañaba con el ritmo con mis brazos, ayudándote a salir y empujándote dentro mío, haciendo presión para que sientas todo lo que tenia dentro tuyo, comienzas a acabar y a gemir desesperadamente, e increíble verte acabar de esa manera porque nunca acabaste así, me imagino que es por el haber estado cumpliendo una de tus fantasías, y eso te había excitado muchísimo, así que después de terminar empiezas a moverte muy suave, y yo sigo tu ritmo, así despacio, poniendo mis manos sobre tu espalda aprisionándote contra el colchón, después de unos minutos siguiendo así donde estabas muy relajada disfrutando todo esto que estaba pasando empecé a sentir que estaba por acabar yo, e inconscientemente empecé a moverme mas rápido, dejaste que haga esto solo un ratito, y de repente salís de abajo mío y me das vuelta poniéndome boca arriba en el colchón y te sentas arriba mío, me agarras con la mano el pene muy duro por estar tan excitado, y te lo introducís con tus manos, quedando por completo dentro tuyo, en ese momento empiezas a moverte hacia delante y hacia atrás, a mucha velocidad, yo agarraba las sabanas con mis manos, sentía que estaba por explotar y comenzaste a gemir otra vez con intensidad, yo sentía que ya me venia, pero al ver que estabas terminando también empecé a hacer lo imposible por aguantar para que acabemos juntos, tu respiración se incrementaba cada vez mas, empecé a sentir como estabas llegando y justo en ese momento empecé a acabar yo también, fue totalmente increíble la manera en que acabamos los dos juntos, nuestros cuerpos temblaban, yo por la forma en que te moviste, y por sentir como terminaba dentro tuyo. Y fue así que nos recostamos uno al lado del otro, acariciándonos, y en silencio, disfrutando de este momento inolvidable

2 comentarios:

Maria dijo...

Arrastrados de pasión, me hiciste imaginar y me hiciste recordar algo pasado, muy parecido. Gracias.

buko dijo...

Genial historia y mejor final! Rojo intenso....