sábado, 12 de enero de 2008

En el bar


Es un día como todos, uno mas, me voy al bar, como siempre la misma rutina. Pido mi café, lo revuelvo, miro hacia afuera, las mismas caras de siempre, rostros sin dueño, caminan sin ver.
A lo lejos se insinúa una silueta que nunca había visto, el reflejo del sol no me deja ver, se va acercando lentamente. Es una mujer. Alta, elegante, hermosa, con una figura escultural, viene hacia el bar, los hombres y las mujeres que pasan a su lado no pueden evitar darse vuelta, las esposas clavan sus codos contra las costillas de sus maridos. No es una ilusión, es real.
Entra al bar y se instala en una mesa frente a mí. Es increíblemente bella, voluptuosa y con curvas insinuantes, un sueño.
No puedo dejar de mirarla. De pronto levanta la vista y sus ojos increíblemente claros y luminosos se clavan en mi, mi cara se incendia y de vergüenza insinúo una sonrisa simple sintiéndome más tonto aun.
Al contrario de lo que esperaba me responde con otra sonrisa mostrando unos dientes increíblemente blancos que brillaban bajo la luz del sol que entraba por la ventana.
Con una inclinación de cabeza me muestra la puerta lateral que lleva a los baños, bajo mi cabeza asintiendo y se levanta, empieza a caminar hacia la puerta y me levanto a mi vez siguiéndola.
Al pasar la puerta sin dejar de mirarme toma mi mano y me lleva hacia el baño de mujeres. Entramos. Todavía incomodo por la situación, con miedo a hablar y despertar de este sueño.
Se da vuelta y pasa sus brazos por mi cuello, su boca roja y deliciosa empieza a acercarse a mí y me besa apasionadamente, mis manos comienzan a bajar por su espalda hasta sus nalgas, las aprieto y la atraigo hacia mí, bajo mas mis manos y agarro su pollera y empiezo a levantarla, ansioso, deseoso.
Mis manos al tantear descubren que no hay nada debajo y ella baja sus manos y empieza a aflojar mis pantalones y se encuentran con mi pene duro y ansioso para ser usado. Paso mis manos por sus muslos y la levanto hacia mí, la penetro lentamente como para que vaya sintiéndome poco a poco, para hacer el momento interminable. Mi cuerpo no responde a mi cabeza, como si fuera otro, empiezo a embestirla con furia, con cada embestida ella deja escapar un grito apagado, casi un suspiro. Mi boca se hace cargo de su cuello, comienzo a morderlo como una fiera, y su boca gime en mi oído, me pide mas y más y más y más.....
De pronto sus piernas se tensan, su espalda se arquea casi hasta romperse mostrándome sus pechos a través de su blusa y los muerdo, los beso, succiono sus pezones. Ella clava sus uñas en mi espalda casi hasta arrancarme la piel y un gemido gutural se escapa de su garganta como un trueno en medio de una tormenta, afloja todo su cuerpo, me abraza y me mira a la cara como dándome las gracias.
Acaricia mi cara y su sonrisa aparece otra vez, mezcla de cómplice y picara. Se baja de la pileta y me da la espalda, se agacha y me ofrece todo su sexo hacia mí, esto es demasiado, pero irresistible para mi. Tomo sus caderas y la penetro nuevamente, una y otra vez, como si en ello me fuera la vida, sus gemidos pasan a ser gritos en cada embestida lo que me excita mas y la penetro mas salvajemente, mas profundo, como queriendo entrar con todo mi cuerpo dentro de ella.
Su cuerpo empieza a sacudirse nuevamente y me regala otro orgasmo más hermoso que el anterior, ahora es mi tiempo, ya no puedo contenerme mas, mi miembro empieza a hincharse y a descargar toda la lujuria contenida y siento como si mi cuerpo se partiera en dos con cada estampida de mi interior.
Solo se escuchan nuestras respiraciones agitadas, relajados al extremo y felices, la doy vuelta y la tomo nuevamente entre mis brazos y la beso larga y apasionadamente.
Nos separamos y comenzamos a arreglar nuestras ropas rápidamente, la dejo salir primero para no levantar sospechas mientras lavo mi cara bañada en sudor. Salgo del baño y traspaso la puerta, la busco con la mirada y no la encuentro, salgo rápidamente a la calle y tampoco esta. Pregunto a los que me miran con curiosidad. Nadie la ha visto.Pago mi café, y me voy caminando por la calle lentamente con las manos en los bolsillos. Ya es de noche. Mi cabeza es un torbellino de pensamientos entre la realidad y la ilusión........

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