
-Si señora me llamo?.
-Si, por favor lléveme estos papeles a contaduría urgente que los están esperando.
¡Que lindo que esta este pendejo!.
Si no fuera por miedo a perder el trabajo lo estaría acosando ya!!!. Un cuerpo hermoso que desearia cualquier mujer y que a mi me vuela la cabeza.
Pero soñar no cuesta nada, si mi marido se entera que cuando hacemos el amor me imagino estar con el me mata.
-Perdón señora. Me dicen de contaduría que faltan los originales.
-Ah si, deben estar el en archivo.
Porque no aprovechar?. Es ahora o nunca........
Paso delante de el casi rozándolo y lo miro a los ojos con una sonrisita. Me sonríe también. Ahí es cuando me agacho a buscar los papeles que le apoyo mi cola en su entrepierna. Hum que cosita!!!
-Perdón.- le digo para disimular.
-No, la culpa es mía por no hacerle lugar.
Me levanto y ensayo una de mis sonrisas picaras predilectas. Si hay algo de interés de su parte sabrá interpretar. No por nada pierdo mis horas en el gimnasio para cuidar este cuerpito que esta deseoso de tenerte
Clava sus ojos en los míos, durante segundos no nos decimos nada, ambos esperamos que el otro haga el primer movimiento. Nada.
Desilusionada le entrego los papeles, pero para mi sorpresa en vez de tomarlos toma mi mano y me acerca hacia el lentamente. No me resisto en lo mas mínimo, huelo su perfume, siento su calor.
Nuestras bocas se unen en un beso apasionado y me dejo llevar por mis instintos. Lo tomo de los glúteos y lo atraigo hacia mí para sentir nuevamente lo que esconde entre sus piernas, que ahora si es más notorio.
Empieza a besar mi cuello salvajemente, mientras que con las manos desabrocha mi camisa, el deseo no era solo mío, era algo que ambos esperábamos que ocurriera. Pasa las manos por mi espalda y desabrocha mi corpiño dejándome libre de ataduras y empieza a lamerme frenéticamente los pechos, primero uno, luego el otro.
Siento el fuego que me consume por dentro, estoy al borde de la locura.
Baja sus manos y me quita la bombacha, entonces aprovecho a recostarme en el escritorio con una pierna sobre el sillón y la otra en el aire le ofrezco toda mi intimidad para que se deleite y me disfrute. No se hace esperar y su boca hace presa de mi clítoris, su lengua ávida se mueve de un lado a otro. Lo agarro de los pelos y lo fuerzo a introducirse mas dentro mío, la lujuria es incontenible a este punto.
-Haceme tuya ahora.-
Sus pantalones caen al suelo y deja ver su hermoso miembro, quiero cobijarlo dentro mío, muy dentro mío. Me penetra una y otra vez, sus movimientos son cada vez más salvajes. Portarretratos, portalápices, papeles, todo desaparece de arriba del escritorio para terminar desparramado por el suelo, solo hay lugar para nosotros y nuestra lujuria.
Es un toro salvaje que embiste una y otra vez, con toda la fuerza de su juventud, su fuego me penetra cada vez con mas fuerza mientras me derramo una y otra vez, orgasmo tras orgasmo, es una locura que estamos cometiendo, pero que hermosa locura.
Sus movimientos comienzan a hacerse más rápidos y empieza a gemir con más fuerza cuando de repente se detiene, me mira a los ojos y comienza a descargar su líquido dentro mío.
-Si bebe, así, así.- (Que increíble!!!)
No dejo de besarlo ni abrazarlo, me ha regalado un hermoso momento que no vivía en años.
Nos separamos y nos vestimos rápidamente.
-Andate enseguida que puede entrar alguien.- (Que me importa ahora!!!)
Se acomoda la ropa y encara hacia la puerta.
-No te olvidas de algo?.- Le pregunto.
-Que cosa?.-
-Los papeles para contaduría.- Le digo con una sonrisa.
-Si perdón.- Me dice aun turbado por la emoción.
Le alcanzo los papeles, pero esta vez soy yo la que lo toma de la mano, lo atraigo hacia mí y le doy un profundo beso.-Gracias bebe.- Le digo, mientras atraviesa la puerta a seguir con su trabajo.
-Si, por favor lléveme estos papeles a contaduría urgente que los están esperando.
¡Que lindo que esta este pendejo!.
Si no fuera por miedo a perder el trabajo lo estaría acosando ya!!!. Un cuerpo hermoso que desearia cualquier mujer y que a mi me vuela la cabeza.
Pero soñar no cuesta nada, si mi marido se entera que cuando hacemos el amor me imagino estar con el me mata.
-Perdón señora. Me dicen de contaduría que faltan los originales.
-Ah si, deben estar el en archivo.
Porque no aprovechar?. Es ahora o nunca........
Paso delante de el casi rozándolo y lo miro a los ojos con una sonrisita. Me sonríe también. Ahí es cuando me agacho a buscar los papeles que le apoyo mi cola en su entrepierna. Hum que cosita!!!
-Perdón.- le digo para disimular.
-No, la culpa es mía por no hacerle lugar.
Me levanto y ensayo una de mis sonrisas picaras predilectas. Si hay algo de interés de su parte sabrá interpretar. No por nada pierdo mis horas en el gimnasio para cuidar este cuerpito que esta deseoso de tenerte
Clava sus ojos en los míos, durante segundos no nos decimos nada, ambos esperamos que el otro haga el primer movimiento. Nada.
Desilusionada le entrego los papeles, pero para mi sorpresa en vez de tomarlos toma mi mano y me acerca hacia el lentamente. No me resisto en lo mas mínimo, huelo su perfume, siento su calor.
Nuestras bocas se unen en un beso apasionado y me dejo llevar por mis instintos. Lo tomo de los glúteos y lo atraigo hacia mí para sentir nuevamente lo que esconde entre sus piernas, que ahora si es más notorio.
Empieza a besar mi cuello salvajemente, mientras que con las manos desabrocha mi camisa, el deseo no era solo mío, era algo que ambos esperábamos que ocurriera. Pasa las manos por mi espalda y desabrocha mi corpiño dejándome libre de ataduras y empieza a lamerme frenéticamente los pechos, primero uno, luego el otro.
Siento el fuego que me consume por dentro, estoy al borde de la locura.
Baja sus manos y me quita la bombacha, entonces aprovecho a recostarme en el escritorio con una pierna sobre el sillón y la otra en el aire le ofrezco toda mi intimidad para que se deleite y me disfrute. No se hace esperar y su boca hace presa de mi clítoris, su lengua ávida se mueve de un lado a otro. Lo agarro de los pelos y lo fuerzo a introducirse mas dentro mío, la lujuria es incontenible a este punto.
-Haceme tuya ahora.-
Sus pantalones caen al suelo y deja ver su hermoso miembro, quiero cobijarlo dentro mío, muy dentro mío. Me penetra una y otra vez, sus movimientos son cada vez más salvajes. Portarretratos, portalápices, papeles, todo desaparece de arriba del escritorio para terminar desparramado por el suelo, solo hay lugar para nosotros y nuestra lujuria.
Es un toro salvaje que embiste una y otra vez, con toda la fuerza de su juventud, su fuego me penetra cada vez con mas fuerza mientras me derramo una y otra vez, orgasmo tras orgasmo, es una locura que estamos cometiendo, pero que hermosa locura.
Sus movimientos comienzan a hacerse más rápidos y empieza a gemir con más fuerza cuando de repente se detiene, me mira a los ojos y comienza a descargar su líquido dentro mío.
-Si bebe, así, así.- (Que increíble!!!)
No dejo de besarlo ni abrazarlo, me ha regalado un hermoso momento que no vivía en años.
Nos separamos y nos vestimos rápidamente.
-Andate enseguida que puede entrar alguien.- (Que me importa ahora!!!)
Se acomoda la ropa y encara hacia la puerta.
-No te olvidas de algo?.- Le pregunto.
-Que cosa?.-
-Los papeles para contaduría.- Le digo con una sonrisa.
-Si perdón.- Me dice aun turbado por la emoción.
Le alcanzo los papeles, pero esta vez soy yo la que lo toma de la mano, lo atraigo hacia mí y le doy un profundo beso.-Gracias bebe.- Le digo, mientras atraviesa la puerta a seguir con su trabajo.
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